Cúmulos Tipos

El cielo nocturno está plagado de estrellas. Muchas de ellas se encuentran unidas en acumulaciones de cientos o miles de estrellas. Son lo que se conoce como cúmulos estelares. Pero entre todos ellos debemos diferenciar entre dos tipos de cúmulos: los cúmulos abiertos y los cúmulos globulares.

Cúmulos abiertos

Los cúmulos abiertos son agrupaciones de estrellas formados a partir de la misma nebulosa. Este tipo de cúmulos también se conocen como cúmulos galácticos, ya que se pueden encontrar por toda nuestra galaxia.

Su estructura es aleatoria y, en general, asimétrica. Pero las estrellas que los forman sí están ligadas gravitacionalmente entre sí. Normalmente están formados por varios cientos o miles de estrellas, que podemos percibir individualmente a través del telescopio.

Origen y evolución de los cúmulos abiertos

Los cúmulos abiertos son herramientas ideales para estudiar las teorías de evolución estelar. Podemos observar cúmulos con muy edades diferentes y con estrellas de distintas masas que, por tanto, evolucionan de manera diferente. Así pues, podemos analizar el comportamiento de las estrellas a través del diagrama HR desde la formación del cúmulo hasta su disgregación. De esta forma, en el origen del cúmulo las estrellas se encuentran todas distribuidas en la secuencia principal. Pero a medio plazas las estrellas más masivas irán evolucionando más rápidamente y el diagrama del cúmulo en su conjunto irá variando. Esto permite comparar los diagramas HR de los cúmulos con los modelos teóricos, ayudando así a refinarlos y perfeccionarlos, entendiendo mejor la evolución de las estrellas.

Sin embargo, el final de los cúmulos abiertos es más desolador. Debido al limitado número de estrellas en estos cúmulos, su estructura es vulnerable a los efectos gravitacionales de nuestra galaxia. Así, a lo largo de su vida estos cúmulos van sufriendo perturbaciones en órbita alrededor de la galaxia. Estas alteraciones hacen que las estrellas se separen y, por tanto, los cúmulos acaben disgregándose con el paso del tiempo.

El ejemplo más claro de cúmulo abierto lo tenemos en M45 Las Pléyades. Sin embargo se estima que sus estrellas solo permanecerán unidas 200 millones de años más.

Cúmulos globulares

Un cúmulo globular es un conjunto de cientos de miles de estrellas unidas gravitacionalmente. A diferencia de los cúmulos abiertos, estos cúmulos son bastante viejos y los encontramos en zonas exteriores de la galaxia. Se conocen alrededor de 150 cúmulos en nuestra galaxia, pero por ejemplo se estima que la Galaxia de Andrómeda contiene unos 500.

Debido a su gran cantidad de estrellas, en ocasiones resulta difícil resolverlos (distinguir estrellas individuales) a través del telescopio. Un telescopio de gran apertura nos permitirá distinguir una esfera blanquecina formada por miles de puntitos. Sin duda, son imágenes espectaculares que muchas veces recuerdan a telas de araña o ciudades vistas desde el espacio. Un ejemplo muy característico de este tipo de cúmulos es M13, el Cúmulo de Hércules.

 

Origen y evolución de los cúmulos globulares

Su gran densidad hace que tengan una distribución esférica y que se encuentren normalmente en órbita alrededor de la galaxia, en lo que conocemos como el halo galáctico. Estas aglomeraciones, que pueden alcanzar hasta el millón de estrellas, parecen tener un origen común. Sin embargo este origen aún no está muy claro.

Estos cúmulos contienen estrellas de entre 11.000 y 13.000 millones de años. Estas edades son similares a las de las propias galaxias, por lo que parece que su formación tuvo lugar de manera simultánea. Además, no se conocen cúmulos globulares que estén formando estrellas actualmente, lo cual es consistente con la opinión de que los cúmulos globulares son, típicamente, los objetos más antiguos en la Galaxia y estuvieron entre las primeras colecciones de estrellas en formarse.

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